Planificación y primeros meses
Planificación del embarazo
Un
bebé es el inicio de un nuevo proyecto. Y de cambios. Habrá cambios en tu vida y también habrá cambios en tu cuerpo, con el único objetivo de preparar el organismo para que el
embrión pueda formarse, crecer y convertirse en un
bebé sano.
Para esto es imprescindible mejorar la dieta y el estilo de vida. A pesar de seguir una correcta alimentación, desde el momento en que se planifica tener un bebé es importante empezar a tomar
folatos. Los
folatos son imprescidibles para la división celular y la formación de células de la sangre. Además, durante los días 22 y 28 después de la concepción se inicia la formación del tubo neural y es, en este momento, cuando se requieren niveles altos de
folatos para que se produzca el correcto cierre.
El
folato más conocido es el
ácido fólico. El
ácido fólico es una
provitamina que no tiene ninguna actividad y necesita al propio organismo para trasnformarse en una vitamina biológicamente activa, el
5-MTHF Metafolin® . De forma natural, el organismo no puede sintetizar esta
vitamina y debe ser aportada a través de la alimentación, y en caso necesario, con la ayuda de complementos alimenticios. Pronatal 1 está específicamente formulado para cubrir las necesidades de nutrientes de una mujer durante la planificación del embarazo, ya que aporta
vitaminas y minerales como los
folatos,
la vitamina B12 y el
yodo, necesarios para la buena formación del
feto.
Primer trimestre
Cambios en la mamá
Desde el primer día del
embarazo, tu cuerpo se convierte en el lugar donde se formará el
bebé y asume todas sus necesidades.
Por eso, es normal que sientas los típicos síntomas como el cansancio, posibles vómitos, cambios en los pechos y pequeños mareos.
Los cambios hormonales que acontecen en tu cuerpo son los responsables de estas sensaciones pero también de los frecuentes cambios de humor que podrás notar. Pasar de la alegría a la ansiedad, irritabilidad y ganas de llorar son consecuencias normales de esta fase del
embarazo.
Visitas al médico
La primera visita al ginecólogo debes hacerla antes de la segunda falta. Además de una exploración completa te tomará la tensión y encargará un análisis de sangre y de orina para comprobar que todo está correcto.
A partir de la 6 semana es posible ver el
embrión y escuchar su latido a través de una ecografía transversal, pero no es hasta la semana 11 y 12 que se hace la primera ecografía dónde el médico medirá la longitud del embrión desde el cráneo hasta las nalgas y su configuración.
Sobre la semana 11 también te realizará una prueba para descartar anomalías cromosómicas; esta prueba se conoce como Triple Screening y consiste en un análisis de sangre para analizar la presencia de tres hormonas y descartar alteraciones cromosómicas como el Síndrome de Down, Edwards o aneploidia.
Los resultados en caso de ser elevados se deberán confirmar con la amniocentesis.
Durante esta etapa es muy importante un correcto aporte de
folatos.